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domingo, 6 de mayo de 2012

Sistema electoral francés ¿cómo funciona? (corregido)


Desde que estoy en Toulouse algunos amigos españoles me han preguntado por el sistema electoral francés, que es poco conocido allí. Pues bien, me he estado informando y voy a resumirlo para poder responder a esas preguntas.

Nota: He actualizado a 20 de mayo la entrada para corregir una información incorrecta con respecto al sistema electoral para las elecciones legislativas, disculpen el error. Si encuentran algún otro error o imprecisión no duden en indicarlo. Gracias.

PODER EJECUTIVO
1) Elecciones presidenciales
Se trata de elegir al Presidente de la República de Francia. El presidente es el representante de Francia, está encargado de ciertos aspectos de la política exterior y del ejército y tiene la atribución de nombrar el ejecutivo. En estas elecciones se elige al individuo y no a un partido o a una lista. Se vota en dos vueltas. En la primera vuelta pueden participar todos aquellos candidatos que hayan obtenido un número de firmas suficiente entre ciertos representantes del pueblo. En la segunda ronda participan los dos más votados de la primera, sin ningún tipo de correcciones ni ajustes de votos. El que gana la segunda vuelta es el nuevo presidente. Estas elecciones tienen lugar cada 5 años actualmente.

PODER LEGISLATIVO
2) Elecciones legislativas
Sirven para escoger los diputados de la Asamblea Nacional o parlamento, encargados de legislar. Se vota cada cinco años, alrededor de un mes después de las elecciones presidenciales. El Presidente de la República tiene la potestad de convocar elecciones legislativas anticipadas. La elección se lleva a cabo por circunscripciones electorales, a los candidatos de los partidos que se presentan, en una o dos vueltas según los resultados. Si en la primera vuelta hay algún candidato que alcanza el 50% de los sufragios depositados, y estos representan al menos el 25% de los inscritos en las listas electorales, el citado candidato se convierte en el diputado que representa a dicha circunscripción electoral. En el caso de que ningún candidato consiga este resultado, se procede a una segunda vuelta donde participan todos aquellos que han obtenido un número de votos superior al 12,5% de los inscritos en las listas electorales. Si sólo un candidato o ninguno recibe el apoyo suficiente, la segunda vuelta se realiza entre los dos más votados en la primera. Con estas reglas puede haber una segunda vuelta a dos, tres o cuatro candidatos, siendo generalmente a dos. En caso de segunda vuelta, el candidato más votado en la misma será el nuevo diputado de la Asamblea por su circunscripción. La mayoría en el parlamento puede ser de distinto signo político que el Presidente de la República, de forma que el presidente debe negociar con los grupos mayoritarios para hacer un ejecutivo con capacidad real de actuación. Esto da lugar a la cohabitación, es decir, Presidente de la República y Primer Ministro de partidos diferentes, que se tienen que poner de acuerdo en los grandes asuntos de Estado y especialmente en la política exterior. Se ha dado en los últimos tiempos con Miterrand (presidente, PS) + Chirac (1er ministro, UMP) y con Chirac (presidente, UMP) + Jospin (1er ministro, PS).

3) Elecciones al Senado
El Senado es una cámara de élite que sirve para aconsejar al parlamento y para redactar leyes, aunque para que sean válidas han de pasar por el parlamento. Se elige con un sistema muy complejo y se renueva por mitades. En la elección participan los parlamentarios, los alcaldes y el pueblo a través de elecciones al Senado. En dichas elecciones se vota con listas abiertas, de forma que se pueden escoger senadores de distintos partidos.

Además hay elecciones municipales, regionales y elecciones para los eurodiputados del Parlamento Europeo.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Resumen 2011

Mi año 2011 empezó en una sala de urgencias, la tercera y última visita a ese horrible sitio por una úlcera de estómago que no dejó de dar problemas hasta el segundo tercio de enero. Problemente a causa del estrés. Aquello fue un aviso, quizá 2011 debía ser más tranquilo que 2010. Pero nada más lejos de la realidad, porque 2011 ha sido de hecho el año más intenso de los que recuerdo. Acumulando muchos de los mejores y a la vez muchos de los peores momentos de mi cuarto de siglo. Trataré de resumirlos. Ganan los buenos, como en las películas.

El resto de enero fue un aguantar como se podía y sacar adelante los compromisos sin recaer, misión conseguida. Febrero traería una vuelta a la salud y al buen estado de forma físico y una alegría, el objetivo de acabar la carrera en junio seguía siendo factible, contra todo pronóstico, aunque difícil. Era momento de respirar en los estudios y de apretar en los entrenamientos. Cuatro medias maratones entre entonces y finales de abril, con sendas mejores marcas personales, confirmarian que el trabajo, por lo menos en el plano físico, se estaba haciendo bien. En otros asuntos más personales que no voy a detallar, todo iba mal (o muy mal).


Y fue entonces en una mañana en el gimnasio, en un instante que recordaré toda mi vida, cuando pensé que a lo mejor convenía un cambio radical, un golpe de timón. Por ejemplo un cambio de ciudad, independizarme, vivir experiencias nuevas... dejar casi todo y empezar de cero. Era principios de mayo. Necesitaba contarlo, a todo el mundo, pero no quería hacerlo hasta tener la certeza. Había que intentarlo, ahora o nunca. Por la edad, por las circunstancias personales, por la situación del mercado laboral. ¿Pero dónde? Toulouse. Surgió casi de inmediato, era allí por muchos motivos.

Y en esto estaba que mayo y junio volaron. Los pensamientos de futuro, el miedo, la ansiedad, la ilusión y la incertidumbre tenían que convivir con los estudios, los entrenamientos, la beca y las clases particulares. Y llegó el último examen, y se paró el tiempo. Quedaba una semana. Sólo importaba una fecha, el 5 de julio. Hasta entonces la misión era sencilla, disfrutar de todo y de todos, como si nunca fuera a volver. Y lo conseguí. Todo empezó a ir bien. Dentro de mi.

 
 
Así que llegó el 5 de julio de 2011 y cogí aquel avión que cambió todo. Para siempre. Y vinieron los dos mejores meses de mi vida. Me hice más persona. De golpe. Nadie me podía quitar lo que había sentido y disfrutado. Era feliz. Sin peros.

 
 
 
 
 

Pero todo acaba y agosto no era la excepción. Y cuando terminó vinieron algo más de dos meses de locura, el final de la carrera. El último examen, la entrega y la presentación del proyecto. Estrés, cansancio, nervios... pero lo merecía la ocasión, había conseguido algo por lo que había luchado mucho tiempo. Ahora retomaría mi aventura aun más reforzado.

 
Y ahí estaba de nuevo en Toulouse, en noviembre y ante un gran reto, ahora en toda su dimensión. Tocaba ganarse el derecho a consolidar un sueño que había empezado en julio. Hacerlo sostenible, creíble. Sólo. Sin ayuda. La realidad presentándose con toda su crudeza. No iba a ser fácil. A luchar. A muerte.


Noviembre pasó con mucha pena y poca gloria salvo un buen fin de semana y algunos momentos interesantes. Tiempos de estudiar francés y esperar. Revisar el CV y esperar. Mejorar la carta de motivación y esperar. Esperar y esperar... Y la perspectiva de las fiestas lejos de casa y sin visita un poco dura, pero el dinero manda y no estaba para regalarlo en viajes relámpago.

  

Llegó diciembre. Y en esto estábamos, en plan jubilado, dando paseo tras paseo, vigilando las obras y yendo el metro a por el periódico gratuito, cuando empezaron a sucederse los correos electrónicos y las llamadas de las empresas interesándose por mi, todas de golpe. Hice unas cuantas entrevistas de trabajo y en algunas de ellas se mostraron receptivos y me llamaron para una segunda, y hasta para una tercera y una cuarta. Parecía que mi regalo de Père Noël, el único que había pedido, era posible. Por fin tendría trabajo, lo que suponía por ejemplo que podría comer carne más de 2 veces al mes, grata novedad. Estaba casi hecho, pero no llegaba la oferta definitiva, no había nada firmado. Ya estábamos a mediados de diciembre. Quizá no sería este año. Pero como muchos amigos me han dicho, todo llega, y llegó. El 22 de diciembre firmé mi primer contrato profesional, becas aparte. Tengo trabajo.

Todo esto ha merecido mucho la pena, mi vida nueva no ha hecho más que empezar y ahora todo es mucho más real, y mucho más creible. Toca trabajar y disfrutar. El 2011 a pesar de todo, ha sido insuperable, el año más importante de mi vida con mucha diferencia. Gracias a los que lo habéis hecho posible.

Disfrutad de la vida y sed felices.

Feliz 2012.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Mi primera maratón (II)

Si bien octubre no fue un mes fácil para entrenar, fue aún mucho peor el comienzo de noviembre. Los primeros días con una pequeña lesión en el tobillo y a continuación con un catarro increible que duró más de una semana, paseándolo por las calles de Madrid en la Carrera BBVA (10 K). Lo mejor de ese día, un crono muy motivador (46m:9s) teniendo en cuenta las circunstancias.



La siguiente semana fue la del reencuentro de las sensaciones, la de correr rápido y sin grandes molestias de ningún tipo. Pero no estaba el asunto para grandes tiradas. Poco a poco. Y así continuó el resto del mes, cada día un poco mejor, encadenando buenos entrenamientos. Las sobrecargas en los gemelos que me vienen acompañando desde agosto siguen ahí, pero no están siendo especialmente fuertes. Los bajones de energía no los he vuelto a tener, pero también es cierto que no he probado con distancias suficientes.

Los números indican un mes pobre (106 km) y fuera de la progresión debida y planificada, pero noviembre acaba con un tono físico aceptable, la musculatura algo recuperada y la motivación arriba. Todavía queda mucho, lo importante es no dejarse.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Vida nueva: tiempos difíciles

Cuando uno empieza una aventura y sabe que es complicada empieza temiendo el corto plazo. Pero en realidad lo que uno debe temer es el medio plazo. Porque el corto plazo está plagado de dinamismo y de novedades y las dificultades se ahogan en un mar de experiencias.

Pues bien, mis primeros meses en Toulouse fueron increibles, maravillosos e irrepetibles (como así os fui contando). Inolvidable. Había dificultades, pero cada problema se convertía en un reto apasionante que además acababa por superarse. La autoestima cotizaba al alza.

La realidad hoy es bien distinta. Sigo buscando trabajo, de momento sin éxito.. y las reservas no son muy grandes. Sigo buscando gente con la que compartir buenos momentos, de momento sin éxito. Las oportunidades que ofrece el verano son tremendamente superiores. Levantarse por la mañana sin algo planificado, sin dinero para hacerlo y sin amigos con quien compartirlo se aguanta, pero va minando. Por suerte, no se muy bien si por mi propia forma de ser, por la necesidad o por mis amigos voy encontrando motivaciones e incluso surgen momentos grandes. Como aquella excursión a los Pirineos, como los partidos de rugby en el campo.


Pero todo tiene un límite. Aunque siempre digo "el mundo es de los valientes" y lo sigo creyendo, también soy de los que piensan que hay que saber cuando retirarse. De momento estamos lejos de ese límite, pero lo vamos divisando en el horizonte. Está ahí. Quizá es más un toque de atención que una amenaza. Quizá. O quizá no. Estos tiempos que vienen dirán si esta aventura acaba de empezar o empieza a acabar. Depende de mi. Y también de otras cosas. También un poco de la suerte. También de mi entorno. Uno se va solo, pero nada se puede hacer solo.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Vida nueva: etapa tercera

En entradas anteriores os he contado las dos primeras etapas de mi nueva vida. La primera, los inolvidables meses de julio y agosto. La segunda, algo más sosa pero muy necesaria, había que terminar la carrera.

A partir de ahora empieza la tercera, la de consolidar el status autónomo e independiente, para lo cual lo primero será conseguir un trabajo que me lo permita. En ello estamos, vendiendo lo que hay mediante CVs y cartas de motivación, esperando con ilusión una llamada o un correo invitándome a un proceso de selección. Hasta ahora eso no se ha producido salvo en una ocasión, pero no era grave porque la prioridad era otra. A día de hoy (bueno... más exactamente a día del próximo lunes 14 de noviembre), empieza a ser una necesidad, el tiempo juega poco a poco cada vez más en contra.

Mientras llegan las oportunidades habrá que aprender más y más francés y disfrutar de lo que se ha conseguido, que no es poco. También toca entrenar duro. Pero todo ello se afronta con las pilas cargadas y la ilusión intacta, esto también saldrá adelante. Y si no sale, no se podrá decir que no se ha luchado.